La Asociación de Pacientes y Usuarios del Complejo Hospitalario Universitario de Santiago (CHUS) ha vuelto a denunciar la "grave situación" del servicio de Urgencias, que el pasado miércoles 26 de febrero sufrió un nuevo episodio de "colapso asistencial". Según el comunicado emitido por la entidad, un total de 21 pacientes graves permanecieron en sillas de ruedas y camillas en los pasillos de acceso, esperando durante horas para recibir atención médica.
La Asociación insiste en que este tipo de situaciones, que llevan más de una década denunciando públicamente, siguen produciéndose de manera reiterada. Según los datos facilitados, además de los 21 pacientes en los pasillos, 34 personas estaban pendientes de ingreso hospitalario, a pesar de que 17 de ellas ya tenían cama asignada en planta.
La Asociación ha querido compartir el testimonio de M.C., una paciente con patologías cardíacas y oncológicas en remisión, que sufrió un síncope cardiogénico y tuvo que esperar más de cinco horas en el pasillo para ser atendida, a pesar de que el protocolo de triaje establecía un tiempo máximo de una hora. La paciente describe un ambiente de saturación extrema, con espacios reducidos entre los pacientes, dificultando la movilidad y la dignidad en la atención sanitaria.
La situación fue comunicada al personal de triaje por la pareja de M.C., quien se quejó por las condiciones en las que se encontraba. Según el relato, la respuesta recibida fue de malos modos y sin soluciones inmediatas. Finalmente, la paciente fue trasladada a un cubículo para ser atendida a las 17:30h, varias horas después del tiempo estipulado para su prioridad asistencial.
La Asociación señala que, según los datos publicados por la gerencia en la página "Pulso del CHUS", en las últimas 24 horas fueron atendidos 412 pacientes, una cifra inferior a otras jornadas de colapso como el pasado 12 de febrero, cuando se alcanzaron 539 atenciones. Además, de las 1.511 camas disponibles, 594 estaban sin ocupar. Estos datos hacen que la Asociación cuestione la gestión de la asistencia y denuncie la falta de personal sanitario como la principal causa del colapso.
La entidad alerta de que la carencia de profesionales sanitarios impide que las camas disponibles puedan ser utilizadas, provocando un bloqueo en la asistencia hospitalaria y convirtiendo el servicio de urgencias en un "almacén de pacientes". Además, denuncia que no se están respetando los tiempos estipulados por el protocolo de triaje, generando situaciones de vulneración de los derechos fundamentales de los pacientes.
La Asociación de Pacientes y Usuarios del CHUS reclama medidas urgentes para poner fin a esta situación y demanda responsabilidades a los cargos directivos que, según denuncian, hacen caso omiso a las necesidades asistenciales. "La atención solo será adecuada cuando se respete el tiempo clínico establecido y los derechos de los pacientes. De no ser así, se está causando un daño moral y físico sancionable", concluye el comunicado.