Durante su toma de posesión como decano de la Facultad de Geografía e Historia, Antonio Míguez Macho subrayó la importancia de recuperar los valores que marcaron la creación de la institución hace 50 años. Según explicó, considera fundamental no permitir la pérdida de los principios de servicio docente, integración universitaria y ambición investigadora que definieron la transformación académica de los años 70.
El nuevo decano destacó que existe una nueva generación dispuesta a afrontar los retos actuales y a realizar los cambios necesarios para garantizar la continuidad de estos valores. En su intervención, también insistió en la necesidad de mantener estándares de calidad en la docencia, asegurando que el estudiantado reciba una enseñanza alineada con la producción investigadora de la Facultad.
Uno de los temas que centró su discurso fue el impacto de la inteligencia artificial y la digitalización en la educación universitaria. Míguez Macho advirtió que, si bien estas herramientas ofrecen oportunidades para la investigación y la gestión del conocimiento, también presentan riesgos como el plagio y la sustracción ilegítima de la propiedad intelectual. Para ello, abogó por un pacto que preserve la cultura académica ante lo que definió como "ignorancia disfrazada de tecnología".
El decano saliente, Marco García Quintela, hizo balance de su gestión y señaló los principales desafíos de futuro para la Facultad, entre ellos la necesidad de definir una oferta académica atractiva en un contexto de cambio demográfico, fortalecer la posición del centro dentro de la Universidad y afrontar las implicaciones de la inteligencia artificial en el ámbito académico.
Por su parte, el rector Antonio López respaldó estas reflexiones y puso el foco en tres ejes clave para el futuro de la Facultad: la evolución demográfica, el impacto de las nuevas tecnologías y la necesidad de mejorar las infraestructuras universitarias.
Con estas líneas de trabajo, Antonio Míguez Macho inicia su mandato con el compromiso de consolidar la tradición académica de la Facultad mientras se adapta a los retos de la educación superior en el siglo XXI.