Ayer, 4 de marzo, se conmemoró el Día Mundial contra la Obesidad, una fecha clave para reflexionar sobre uno de los mayores desafíos de salud pública a nivel global. La obesidad no solo afecta la calidad de vida de quienes la padecen, sino que también está estrechamente vinculada con enfermedades crónicas como la diabetes tipo 2, problemas cardiovasculares y trastornos metabólicos. En España, las cifras son alarmantes, y Galicia se posiciona como una de las comunidades autónomas con mayor prevalencia: según la última Encuesta Europea de Salud, un 39% de la población gallega tiene sobrepeso y un 22,5% sufre obesidad. Esto significa que alrededor de 444.000 gallegos viven con esta enfermedad, una cifra que supera la media nacional y que pone en evidencia la urgencia de tomar medidas efectivas.
Santiago de Compostela no escapa a esta realidad. Su clima lluvioso y húmedo, sumado a ciertos hábitos alimentarios y de vida, pueden influir en el desarrollo y mantenimiento del sobrepeso y la obesidad. La falta de actividad física, derivada en parte de las condiciones meteorológicas adversas, y el consumo de algunos platos tradicionales ricos en calorías y grasas pueden contribuir al problema. Sin embargo, la gastronomía gallega también ofrece opciones saludables, y la clave está en adaptar las costumbres culinarias sin perder su esencia, así como fomentar hábitos de vida más activos y equilibrados.
Para conocer más sobre la situación actual en la tierra del Apóstol y explorar estrategias eficaces para combatir la obesidad, hemos conversado con Sayoa Alzate y Elvira Berengüí, expertas nutricionistas de Pronokal Clinics, quienes aportan su conocimiento sobre la incidencia de la enfermedad en la ciudad, el impacto del clima en los hábitos de vida, y la importancia de una alimentación saludable.
¿Cuál es la situación actual de la obesidad en Santiago de Compostela? ¿Hay datos recientes sobre su incidencia en la población?
Según datos de la última Encuesta Europea de Salud, un 39% de la población gallega tiene sobrepeso y un 22,5 % sufre obesidad, lo que significa que unos 444.000 gallegos viven con obesidad. Esto nos indica que la prevalencia de la obesidad en Galicia es alarmante, y se encuentra en un nivel superior al resto de España.
¿Cómo puede influir el clima lluvioso y húmedo de la ciudad en el desarrollo y mantenimiento de la obesidad?
El clima puede influir en los hábitos de actividad física de la población. En regiones con climas lluviosos y húmedos, como Santiago de Compostela, es posible que las personas reduzcan su actividad al aire libre, lo que puede favorecer un estilo de vida más sedentario. Aunque la evidencia directa que vincule el clima lluvioso con la obesidad es limitada, existen factores indirectos que sugieren una posible relación. Por ejemplo, el clima puede afectar el estado de ánimo, incrementando el riesgo de depresión o ansiedad, lo que, a su vez, puede llevar a adoptar hábitos alimentarios poco saludables y reducir la actividad física, contribuyendo al aumento de peso.
El clima puede afectar el estado de ánimo, incrementando el riesgo de depresión o ansiedad, lo que, a su vez, puede llevar a adoptar hábitos alimentarios poco saludables y reducir la actividad física, contribuyendo al aumento de peso.
La gastronomía gallega es una de las más reconocidas de España. ¿Cuáles de sus platos típicos podrían considerarse saludables y cuáles deberían consumirse con moderación?
La gastronomía gallega ofrece una gran variedad de platos que pueden integrarse perfectamente en una dieta saludable, como es la dieta atlántica, que está respaldada por evidencia científica por sus beneficios cardioprotectores. Esta dieta se basa en alimentos de proximidad, como verduras, cereales y tubérculos, destacando la patata, un alimento esencial en la cocina gallega. También incluye pescados y mariscos, que aportan proteínas de alta calidad y fácil digestión. El consumo de carnes magras, especialmente de ternera y cerdo criados en la región, es otro componente importante, al igual que el uso de aceite de oliva como principal fuente de grasa. Los lácteos, como los quesos gallegos, se consumen con moderación, y las legumbres, que son una fuente excelente de fibra y nutrientes, también forman parte de esta dieta equilibrada. Algunos de los platos más saludables de la gastronomía gallega son el pulpo a la gallega o el caldo gallego, que son ricos en nutrientes y bajos en grasas. Estos platos son representativos de la dieta atlántica, caracterizada por la preparación sencilla y los ingredientes frescos. Sin embargo, ciertos platos tradicionales deben consumirse con moderación, como la empanada gallega, que a menudo se elabora con harinas refinadas y grasas saturadas, o los dulces tradicionales, como las filloas, que suelen ser ricas en azúcares y grasas poco saludables.
¿Y en cuanto a las preparaciones?
La clave para disfrutar de una dieta gallega saludable está en mantener la tradición culinaria, pero adaptándola a hábitos más equilibrados, priorizando la preparación de alimentos frescos, naturales y con técnicas de cocción ligeras, como al vapor, a la plancha o en guisos suaves. Además, es importante complementar esta dieta con un estilo de vida activo, tal como lo dictan las costumbres tradicionales de Galicia. La gastronomía gallega no solo es sabrosa, sino que también es muy saludable cuando se basa en alimentos frescos y naturales, sin recurrir en exceso a los productos ultraprocesados.
La gastronomía gallega no solo es sabrosa, sino que también es muy saludable cuando se basa en alimentos frescos y naturales, sin recurrir en exceso a los productos ultraprocesados
¿Qué consejos podría dar para adaptar la dieta gallega a un estilo de vida más saludable sin perder la esencia de su tradición culinaria?
Para mantener la esencia de la dieta atlántica, que ha sido parte fundamental de la gastronomía gallega durante siglos, es esencial promover el consumo de verduras, frutas, cereales, lácteos y pescados como fuentes primarias de proteína. Estos alimentos son pilares tanto de la dieta atlántica como de la tradición culinaria gallega. Algunos hábitos fáciles de incorporar en el día a día incluyen priorizar el uso de productos frescos y de temporada, así como optar por métodos de cocción más saludables como el vapor, la plancha o el horno, en lugar de frituras. También se puede sustituir ingredientes tradicionales por opciones más saludables, como utilizar harinas integrales. Es fundamental conservar los hábitos mencionados y, al igual que en cualquier alimentación equilibrada, evitar el consumo de alimentos ultraprocesados, como bollería o productos precocinados ricos en grasas no saludables y azúcares añadidos. Por lo tanto, seguir disfrutando de la gastronomía tradicional gallega, con platos como el pulpo hervido, el pescado fresco y el uso de aceite de oliva, es clave para mantener una dieta equilibrada y saludable, sin perder la esencia de nuestra cocina.
¿Cómo se puede fomentar la actividad física en una ciudad donde la lluvia es un factor frecuente?
Fomentar la actividad física en una ciudad con un clima lluvioso como Santiago de Compostela requiere la implementación de diversas estrategias que permitan a la población mantenerse activa sin que las inclemencias del tiempo sean un obstáculo. Una de las iniciativas más importantes es el desarrollo de infraestructuras cubiertas, como polideportivos y gimnasios accesibles para toda la comunidad. Estos espacios ofrecen la posibilidad de realizar ejercicio en un ambiente protegido, lo que facilita la práctica de deportes y actividades físicas sin depender de las condiciones meteorológicas. Además, es fundamental impulsar programas comunitarios que promuevan el ejercicio en interiores. Actividades como yoga, pilates o baile pueden organizarse en centros cívicos, asociaciones vecinales o instalaciones municipales, brindando a los ciudadanos opciones accesibles para mantenerse activos. Por último, la concienciación pública juega un papel fundamental en la promoción de un estilo de vida activo. Es importante lanzar campañas informativas que destaquen la relevancia del ejercicio físico y motiven a la población a mantenerse en movimiento, independientemente del clima.
¿Cuál es el impacto del Método PronoKal® en el tratamiento de la obesidad?
El Método PronoKal es un programa de pérdida y control del peso que se basa en una dieta cetogénica muy baja en calorías y grasas supervisada por médicos y complementada con un soporte multidisciplinario que incluye asesoramiento nutricional, actividad física y apoyo psicoemocional. A diferencia de otras estrategias nutricionales, este método enfatiza la cetosis nutricional para promover la pérdida de grasa mientras se preserva la masa muscular. Otra de las características fundamentales es la integración de hábitos saludables. Una vez se pierde el 80% del excedente de peso en esta primera etapa cetogénica, se pasa a una fase de adaptación metabólica e integración de nuevos hábitos en la que se incorporan los distintos grupos de alimentos de forma saludable. El objetivo final es que la persona cuente con nuevos recursos para seguir el camino de un estilo de vida sano.
¿Cree que en Santiago de Compostela existen suficientes recursos y concienciación para abordar la obesidad de manera eficaz?
Santiago de Compostela ha mostrado iniciativas para ayudar al tratamiento de la obesidad. Por ejemplo, la ciudad fue sede hace pocos meses del XX Congreso Anual de la Sociedad Española de Obesidad, un encuentro en el que participaron referentes médicos y de la investigación en nuestro país y donde PronoKal pudo participar a través de diversos simposios y charlas. Además, la Xunta de Galicia ha reafirmado su compromiso con esta problemática a través del “Plan Obesidad Cero”, un programa que busca reducir la tasa de obesidad en un 15% en los próximos cinco años. Este plan, parte de la Estrategia Gallega de Salud 2030, se centra en la creación de entornos saludables, la capacitación de la población y el uso de tecnología e innovación para mejorar la prevención y el tratamiento. También destaca la labor de la Fundación Dieta Atlántica, ubicada en la ciudad, que promueve y estudia los beneficios de este patrón alimentario. No obstante, la efectividad de los recursos disponibles sigue dependiendo de su accesibilidad, la implementación de políticas públicas adecuadas y la colaboración entre instituciones sanitarias, educativas y comunitarias.
Finalmente, ¿cuál sería su mensaje clave para la población compostelana en el marco del Día Mundial contra la Obesidad?
En el Día Mundial contra la Obesidad, es crucial reconocer que la obesidad es una enfermedad compleja que requiere un enfoque integral. Este día nos brinda la oportunidad de recordar a la población la importancia de adoptar hábitos de vida saludable, combinando una alimentación equilibrada con actividad física regular. Recuperar hábitos alimentarios basados en productos locales y de proximidad puede ser una opción positiva, pero debemos tener en cuenta que la obesidad es una epidemia global que no depende solo de un factor. Por ello, cada esfuerzo, por pequeño que sea, puede marcar la diferencia y contribuir a frenar esta problemática.