Un estudio europeo sobre aguas residuales ha revelado que el consumo de cocaína y hachís ha disminuido en Santiago de Compostela en 2024 con respecto a 2023, aunque por primera vez se ha detectado el consumo de ketamina en la ciudad.
Estos datos provienen del mayor proyecto de monitoreo del consumo de drogas ilícitas a través del análisis de aguas residuales en Europa, publicado este miércoles por el grupo SCORE, en colaboración con la Agencia de la Unión Europea sobre Drogas (EUDA). En el caso de Santiago, el estudio se llevó a cabo a partir de muestras tomadas en la depuradora de A Silvouta.
El análisis muestra que en la capital gallega se detectó un consumo medio de 609,79 mg de cocaína por cada 1.000 habitantes al día, lo que representa una leve bajada respecto a los 627,43 mg registrados en 2023. Los sábados fueron los días de mayor consumo, alcanzando los 783,42 mg/1000p/día.
En cuanto al consumo de hachís, también se ha observado una pequeña disminución, situándose en 54,32 mg/1000p/día en 2024. Al igual que con la cocaína, el sábado fue el día con mayor presencia de esta sustancia en las aguas residuales.
Por otro lado, el estudio detectó por primera vez la presencia de ketamina en Santiago, con una media de 3,97 mg/1000p/día. Curiosamente, los miércoles y jueves fueron los días con mayor consumo de esta droga, utilizada tanto en el ámbito recreativo como en medicina.
Las drogas estimulantes también han mostrado un incremento. En 2024, el consumo de anfetaminas se situó en 10,93 mg/1000p/día, superando los datos disponibles de 2022, cuando el registro fue de 8,35 mg/1000p/día. En este caso, el sábado fue nuevamente el día de mayor presencia en aguas residuales.
Este análisis forma parte de un estudio europeo que analizó muestras diarias de aguas residuales en 68,8 millones de personas durante una semana, entre marzo y mayo de 2024. El objetivo fue detectar la presencia de cinco drogas estimulantes (anfetamina, cocaína, metanfetamina, MDMA/éxtasis y ketamina), así como cannabis.
Con estos resultados, Santiago de Compostela se suma a la tendencia europea de cambios en el consumo de drogas, donde algunas sustancias tradicionales muestran una ligera caída mientras emergen nuevas como la ketamina.